8 de febrero de 2017

Sin la voz de los trabajadores, no hay medios públicos plurales ni democráticos



Los trabajadores de la Tv Pública y la agencia Télam,  a través de nuestros Consejos de Redacción, reunidos hoy en un plenario por primera vez, ratificamos nuestro derecho a la participación en la definición de los contenidos de los medios en los que nos desempeñamos en la medida que somos nosotros –y no los ocasionales funcionarios-  quienes resultamos garantes de la pluralidad y diversidad informativa.

Los trabajadores bregamos por medios públicos que aseguren el derecho a la información y no que sean meros difusores de una visión informativa determinada, a modo de reflejo del modo en que operan los medios en manos de corporaciones privadas. Demandamos –a esta y a las anteriores gestiones de gobierno- medios públicos que garanticen la voz de las minorías políticas y que cobijen a las voces de organizaciones sociales y del mundo del trabajo que son silenciadas por la industria de la comunicación.

En esa búsqueda entendemos que es indispensable que los trabajadores de los medios públicos participen en forma activa de los desarrollos editoriales de los medios. Los medios públicos sólo pueden disputar sentido en la arena mediática si sostienen agendas amplias, plurales y diferenciadas, con relativa autonomía del gobierno de turno. Por eso mismo en Canal 7 en la agencia Télam, los trabajadores elegimos, por el voto democrático de las Asambleas, Consejos de Redacción que ponen en entredicho rutinas de trabajo naturalizadas y despojadas de capacidad crítica y reflexiva.  El valor de estas experiencias ya ha sido demostrado, por ejemplo, en la cobertura periodística del conflicto de AGR-Clarín, que no hubiese tenido la misma presencia sin el impulso de los trabajadores.

Ambos Consejos de Redacción se reunieron hoy por primera vez en las instalaciones del canal e inauguraron una agenda de acción en común que comprenderá la realización de monitoreos, recepción de denuncias, presentación de informes, relaciones con otros medios públicos y organismos estatales y privados, más articulación de políticas y cursos de acción con las asambleas de trabajadores de ambos medios.

Consejo de Redacción de la TV Pública – Consejo de Redacción de la agencia Télam.

24 de enero de 2017

Disparan contra la prensa, disparan contra el pueblo



Hace 20 años una patota de la policía bonaerense mató al compañero José Luis Cabezas. Fueron dos décadas de impunidad. Los asesinos no eran “manzanas podridas”. Todo el cajón estaba podrido. Y lo sigue estando. Las fuerzas policiales están corrompidas y ejercen violencia contra el pueblo.

Repudiamos el “Protocolo de actuación de las fuerzas de seguridad ante manifestaciones públicas” con el que la ministra Patricia Bullrich cercena el derecho a la protesta y ataca la libertad de expresión pretendiendo encerrarnos en una “zona determinada”, es decir en un corralito. Mientras tanto, cada vez más seguido nos encontramos con policías filmando tanto a manifestantes como a trabajadores de prensa.

Rechazamos el “Protocolo de actuación para la protección de la actividad periodística”, firmado a espaldas de las organizaciones de trabajadores de prensa: es perverso pretender que informemos sobre nuestro trabajo periodístico a quienes gestionan el crimen organizado y reprimen a los que luchan.

Sufrimos una escalada represiva. No quieren que camarógrafos, reporteros gráficos ni ningún trabajador de prensa esté presente cuando balean, gasean, apalean, lastiman y detienen.

La policía de la Ciudad debutó reprimiendo a los vendedores ambulantes de Once. Ese día también descargaron su violencia tirando una bomba de estruendo a donde había varios fotógrafos, resultando herido el compañero Rubén Paredes, de diario Crónica. No es casualidad. En los dos últimos encuentros nacionales de mujeres, en Mar del Plata y en Rosario, las respectivas policías provinciales reprimieron a las manifestantes y se ensañaron con quienes estaban sacando fotos. Lo mismo sucedió en la represión del Hospital Borda. Todavía esperamos el juicio a los policías metropolitanos que durante el desalojo a la Sala Alberdi dispararon balas de plomo e hirieron a dos fotógrafos de la Red Nacional de Medios Alternativos.

Al reprimir a la prensa buscan generar condiciones de impunidad para disparar y golpear a manifestantes. El ajuste que el gobierno de Mauricio Macri está descargando sobre las espaldas de la clase trabajadora sólo cierra con represión. Como ejemplo, nuestra propia situación: recientemente difundimos un relevamiento que señala la aterradora cifra de 1300 despidos en prensa durante 2016, sólo en la Ciudad de Buenos Aires.

En los últimos días reprimieron a inundados en Pergamino y San Nicolás y a feriantes en Mendoza. El mismo día que lanzaron su festival de xenofobia y discriminación contra los “manteros”, gendarmería y policía de Chubut ejercieron terrorismo de estado contra los mapuches de la Lof en Resistencia de Cushamen. En la provincia que gobierna Mario Das Neves se vivieron 48 horas de brutal represión contra quienes osan enfrentar al multimillonario Luciano Benetton. Las fuerzas de seguridad hicieron un cerco de 4 kilómetros a la redonda e impidieron que la prensa pueda trabajar.

Esperaron a que no hubiera móviles de TV para reprimir violentamente a los obreros gráficos de AGR-Clarín. Palos y gases para quienes luchan contra 380 despidos. Las patronales de prensa omiten la noticia o la tergiversan alevosamente. Es fundamental la disputa por los contenidos, como lo demuestran en estos días las asambleas en Clarín y Canal 13/TN, y tantos otros compañeros y compañeras que –junto al SiPreBA- se solidarizan activamente. Apoyamos la toma pacífica de la planta. Nos comprometemos a seguir dando la pelea para que se dé a conocer las reivindicaciones de los compañeros despedidos, que hacemos propias.  

Se suman más agresiones a la prensa. En diciembre pasado las redacciones de Cosecha Roja y Anfibia primero y de Resumen Latinoamericano después sufrieron sugestivos robos que entorpecen la tarea periodística que realizan. Los medios comunitarios bien conocen de las agresiones del poder: en El Bolsón, Río Negro, las radios que apoyan el reclamo contra el magnate Joe Lewis sufrieron tres incendios intencionales. Están acostumbrados a recibir amenazas, tanto anónimas como por parte de funcionarios.

Exigimos a las autoridades que se esclarezcan estos hechos. Reclamamos garantías para desarrollar nuestro trabajo periodístico, única garantía de la libertad de expresión. Hoy más que nunca la memoria del compañero José Luis Cabezas está presente.


13 de diciembre de 2016

Solidaridad del SiPreBA con Alejandro Bercovich ante el intento de censura por parte de Emiliano Yacobitti

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa) repudia el brutal intento del funcionario Emiliano Yacobitti -dirigente de la UCR y de la UBA- de silenciar judicialmente al periodista Alejandro Bercovich por las opiniones e informaciones que brinda en su cuenta de twitter, en la que constituye la principal acción montada en la Argentina hasta el momento para restringir la libertad de expresión en las redes sociales.

Yacobitti, presidente de la UCR porteña, secretario de Hacienda de la Facultad de Ciencias Económicas y por años dirigente de Franja Morada, entabló una millonaria demanda por daños y perjuicios a modo de una represalia por las investigaciones realizadas por el periodista a raíz del manejo de fondos dentro de la UBA, que fueron reflejadas en el canal C5N y en la cuenta de twitter del periodista. Deliberadamente, el funcionario no demanda al canal sino solamente al periodista a título personal en su confesa intención de aplicar una mordaza a la libre expresión de Bercovich durante el largo proceso judicial.

Se trata de un enorme retroceso en materia de libertad de expresión luego de que, desde la recuperación democrática, se lograra eliminar la figura del desacato y, luego, la penalización de las figuras de las calumnias e injurias. Yacobitti pretende restituir ese antiguo sistema punitivo que operaba sobre la prensa.

Insólitamente, la demanda de Yacobitti es patrocinada por el abogado Alejandro Pereyra, miembro del directorio del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). Esto es, el funcionario que debe velar por el más libre y plural funcionamiento del sistema de medios en la Argentina, patrocina una demanda que pretende, explícitamente, censurar la actuación de un periodista y silenciar la de todo el conjunto de las trabajadoras y trabajadores del gremio.

Desde el SiPreBa repudiamos este brutal ataque a Bercovich, que irradia graves consecuencia para todas las compañeras y compañeros del gremio.

Y le exigimos al gobierno nacional arbitre los medios para asegurar la libertad de expresión de los trabajadores de la comunicación en lugar de prestar los medios técnicos e intelectuales para la progreso de esta acción judicial.






21 de noviembre de 2016

Charla-debate de la Secretaría de DDHH del SiPreBA: "Disparan contra la Prensa, disparan contra el Pueblo"




Participarán compañeros de La Garganta Poderosa junto con Esteban Ruffa y Darío de los Santos, fotógrafos de la Red Nacional de Medios Alternativos baleados por la Policía Metropolitana en la Sala Alberdi.

Además, Pepe Mateos, el fotógrafo
que fue baleado en el desalojo del Hospital Neuropsiquiátrico Borda y registró la Masacre de Avellaneda.

Expondrá, también, Josefina Nicolini, reportera gráfica baleada en Rosario, durante la cobertura del último Encuentro Nacional de Mujeres.


11 de noviembre de 2016

El SiPreBA repudia enérgicamente la violenta agresión a un equipo periodístico de Canal 13/TN

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) repudia enérgicamente la violenta agresión sufrida hoy por un equipo periodístico de Canal 13/TN que producía un informe en las calles de La Plata.

Nicolás Wiñazki
Según denunciaron el columnista y conductor Nicolás Wiñazki y el productor Miguel Jove, un transeúnte no identificado de entre 25 y 30 años golpeó sucesivamente a ambos por sorpresa y sin mediar palabra, tras lo cual se fugó entre gritos contra la empresa dueña de ambos canales, el grupo Clarín.

Exigimos al gobierno y a las fuerzas de seguridad que garanticen el derecho constitucional a la libre expresión, que ejercemos lxs trabajadorxs y no las empresas dueñas de los medios de comunicación, del mismo modo que somos nosotros quienes garantizamos a la sociedad el derecho a la información fidedigna, aún cuando los empresarios del rubro no le den importancia.

Como trabajadores y trabajadoras de prensa organizados insistimos una vez más en que nuestra tarea no debe confundirse con los intereses de las patronales que aprovechan sus vínculos con tal o cual gobierno para beneficiarse y usan a sus empleados como escudo humano, para desecharlos -muchas veces sin siquiera indemnizarlos- cuando dejan de usufructuar esos vínculos. Llamamos a las fuerzas políticas a rechazar también este tipo de agresiones físicas u otras de cualquier tipo contra los trabajadorxs, injustificables en una democracia que se precie de tal.